Es lógico que las empresas quieran reducir costes en la fabricación de sus teléfonos de gama baja. Concretamente, Samsung en su gama más básica no utiliza algunos componentes, como pueden ser los sensores lumínicos. Un componente realmente útil para ajustar el brillo de la pantalla.

A decir verdad, esto no es ninguna novedad, dado que Samsung lleva ya años haciéndolo. Debido a esto, si tenemos uno de estos teléfonos y queremos subir o bajar el brillo hay que hacerlo manualmente, nada de la opción de brillo automática.

Samsung y los selfies

Samsung auto brightness

Samsung ha inventado un modo por el que sus teléfonos sin sensor pueden tomar una fotografía con la cámara frontal para, tras analizarla, determinar cuánta luz hay en el sitio en el que nos encontramos. Se trata de una imagen sin apenas resolución, pero suficiente para realizar una medición de luz. Y, en consecuencia, ajustar la pantalla para que podamos verla correctamente. Un modo de brillo automático sin sensor lumínico.

Gracias a esto el fabricante puede ahorrar un componente, ya que la cámara frontal haría ese trabajo. En principio está ideado para teléfonos sin sensor pero no descartamos que en un futuro cercano, también lo usen en la gama media.

Según algunos renders, el próximo buque insignia de Samsung, el S10 tendrá una pantalla infinita, con solo un agujero en la pantalla donde se esconderá la cámara frontal. Puede que hagan uso de este novedoso sistema, siempre que lo vean maduro para aplicarlo en su flagship.

Esto que os hemos contado ya se puede ver en el último Samsung Galaxy J8 y puede que en más modelos próximamente (siempre que salga bien la jugada). Solo queda esperar al CES y posteriormente al MWC 2019, para ver que novedades nos tiene preparadas el fabricante coreano.